06/07/2017

ARIANA GRANDE BRILLO

ARIANA GRANDE BRILLO

La cantante brindó un show contundente y desbordante de energía, en el que también recordó a las víctimas del atentado de Manchester.

Unos minutos más que una hora y media sobre el escenario del DirecTV Arena de Tortuguitas, le bastaron anoche a Ariana Grande para ratificar en vivo y en directo que, a sus 24 años, reúne todas las condiciones necesarias para ser parte del podio de estrellas del pop actual.

Acompañada por 10 bailarines y mirando al cielo entre luces blancas, Ariana Grande se animó a pararse en los escenarios argentinos tras el trágico recuerdo de Manchester. Vestida de negro y con el pelo suelto, se mostró en un look nuevo y distinto a la icónica cola de caballo que acostumbra llevar, en un entorno en el que la iluminación, el humo, los lasers y los cambios escenográficos tendrían un rol protagónico..

Be Alright fue el tema elegido para empezar, pero el ambiente se puso más interesante en Everyday: todo un estadio saltando eufórico entre celulares que filmaban y gritos ensordecedores. En las plateas se bailaba sin pudor y con energía adolescente. “Buenos Aires, ¡quiero escucharlos! Canten conmigo”, arengó.

Las orejitas de conejo ya son un símbolo que une a los seguidores, que luciéndolas con luces fluorescentes, en blanco o en rosa, se hacían visibles entre la multitud, con una notable mayoría que rondaban entre los 8 años y los 20.

Una pantalla que transmite imágenes de un palacio francés con vitreaux de iglesia antigua y el sonar de violines en vivo, ambientó una pausa de cambio de vestuario. Ariana cantó una balada en el video y le aportó un ritmo distinto al pop mezclado con rap que se escuchó hasta entonces.

El segundo clima del show fue en blanco y sobre escaleras corredizas que recorrían el escenario en forma de T, Forever Boy calentó el ambiente para que todos los fanáticos cantaran con su ídola One Last Time, hit que terminó siendo muy significativo en el recital One Love Manchester, en honor a las víctimas del atentado ocurrido el 22 de mayo. Tanto es así, que a la misma cantante se le quebró la voz mientras lo interpretaba. Su público, emocionado, cantó por ella y la alentó a seguir.

La tercera parte del espectáculo se situó en un gimnasio, con una clase de spinning comandada por Ariana en su versión más sexy. La coreografía de Side to Side fue la misma que se pudo ver en la última edición de los Premios Grammy, mientras Nicky Minaj la acompañó en el audio y video, tanto en la primera como en Bang Bang.

En I don’t care los músicos que acompañan a la cantante en su Dangerous Woman Tour encontraron un espacio para su lucimiento. Bateria, guitarra, bajo y teclados;una formación cercana a lo clásico, para crear la música ambiental que Ariana utiliza entre cambios de vestuario. Moonlight, otro de los títulos que integran el segmento dedicado a las baladas, le permitió a la veinteañera hacer gala de su 

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